Planta colgante de crecimiento lento, con tallos largos y hojas gruesas, carnosas y retorcidas. En buenas condiciones puede producir ramilletes de flores cerosas y perfumadas.
Regar profundamente y repetir cuando una parte importante del sustrato esté seca. Sus hojas almacenan agua y no tolera el encharcamiento.
Luz natural muy abundante e indirecta. Puede recibir algunas horas de sol suave, con adaptación gradual.
Interior muy luminoso o exterior protegido del frío, las heladas y el sol intenso.
No cortes los pequeños pedúnculos después de la floración, porque puede volver a florecer desde ellos. Revisá entre sus hojas enrolladas, donde suelen ocultarse cochinillas. Su especie aceptada es Hoya carnosa.