Hay algo que pasa cuando comprás una planta online que no pasa cuando comprás casi nada más: te importa cómo llegó. No solo si llegó entera — te importa cómo estaba, si las hojas están bien, si la tierra se corrió, si el tallo aguantó. Una planta es un ser vivo y eso cambia todo. Nosotros pensamos en eso cada vez que preparamos un pedido.

Cómo elegimos lo que vendemos

No compramos por catálogo ni pedimos cajones cerrados. Hacemos scouting — vamos a cultivos, recorremos viveros mayoristas, buscamos los mejores ejemplares entre muchos. Y cuando decimos mejores, hablamos de tres cosas concretas: salud, estética y funcionalidad para interiores.

Salud primero. Una planta con plagas, con raíces comprometidas o con señales de estrés no entra al catálogo aunque el precio sea bueno. Preferimos no tener stock antes de vender algo que sabemos que no está en condiciones.

Estética después. No todas las plantas de la misma especie se ven igual — hay ejemplares con mejor porte, con hojas más simétricas, con un tronco más interesante. Eso requiere tiempo y criterio, pero es lo que hace que una planta de Potit se vea diferente a la misma especie en otro lado.

Y funcionalidad para interiores. Si sabemos que algo va a sufrir adentro de un departamento porteño promedio, no lo vendemos para interior. No queremos que nadie llegue a casa con algo que no va a poder mantener.

Cómo preparamos cada pedido

Cada planta se prepara individualmente. No hay embalaje genérico — cada especie viaja distinto. La aseguramos dentro de la maceta o embalamos las raíces por separado según corresponda. El sustrato se envuelve, las hojas se protegen, la caja se arma para que la planta no se mueva. Una sansevieria viaja distinto a un ficus pandurata, y un pothus colgante distinto a una monstera. Ese criterio caso a caso es lo que hace que las plantas lleguen bien.

Qué pasa cuando algo no sale bien

Pasa. No seguido, pero pasa. Un golpe en el traslado, una hoja que se dobla, tierra que se corre aunque esté bien embalada. Cuando eso ocurre, lo resolvemos. Lo que necesitamos son fotos del estado en que llegó la planta dentro de las primeras 24 horas de recibida — eso nos permite ver qué pasó y definir cómo lo solucionamos.

La forma más rápida de comunicarte con nosotros si algo no está bien es por Instagram a @potitplantas o por el chat de la tienda. Respondemos siempre.

Por qué trabajamos así

Porque vender plantas bien es diferente a vender cualquier otra cosa. Una planta mal elegida, mal embalada o mal asesorada es una planta que en tres meses está muerta y un cliente que no vuelve. Y eso nos importa. Preferimos hacer las cosas despacio y bien — y que las plantas que salen de acá lleguen al rincón correcto, en manos de alguien que sabe cómo cuidarlas. Todo lo demás se da solo.

Detrás de escena — Tips

✔ Si tu pedido llega con algún problema, sacá fotos antes de tocar nada y escribinos dentro de las 24 horas.

✔ El catálogo refleja lo que está en condiciones — si una especie no aparece, probablemente no encontramos ejemplares a la altura.

✔ Cada planta se prepara individualmente para el viaje — no hay embalaje genérico.

✔ Para consultas antes de comprar, @potitplantas en Instagram o el chat de la tienda.